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Weblog del prof. Antonio Núñez Aldazoro (UCV)

Las noticias empaquetadas de Bush (Un presidente que soborna periodistas)

Las noticias empaquetadas de Bush (Un presidente que soborna periodistas)

Tomado de Inter Press Service
Escrito por William Fisher

NUEVA YORK, 29 mar (IPS) - El gobierno de Estados Unidos utiliza fondos públicos para producir ”noticias”, a menudo falsas, y distribuirlas entre los medios de comunicación, a pesar de las crecientes críticas de organizaciones de defensa de la libertad de prensa.

Periodistas, activistas y expertos se han levantado en armas contra lo que consideran la diseminación encubierta de propaganda por parte de agencias gubernamentales.

En un caso, el gobierno de George W. Bush le pagó 240.000 dólares a un columnista negro, Armstrong Williams, para que promoviera un plan educativo oficial en su programa de televisión, difundido en todo el país, y en su columna publicada en una cadena de periódicos.

Williams, que pidió disculpas públicamente por no haber advertido el conflicto de intereses, también tuvo la misión de convencer a otros periodistas negros de participar en su cruzada.

Otros dos periodistas conocidos en todo el país, Maggie Gallagher y Michael McManus, también admitieron haber aceptado miles de dólares para manifestar desde sus tribunas su adhesión a diversos programas gubernamentales.

El Servicio de Noticias de la Marina y la Fuerza Aérea tienen contratados desde 2001, al comienzo de la presidencia de Bush, a 40 reporteros, productores y relacionistas públicos para que crearan ”buenas noticias militares” con miras a su difusión en radios y televisoras locales.

Los segmentos de ”buenas noticias” así producidos han sido vistos por unos 41 millones de telespectadores, en muchos casos sin que las emisoras de radio y televisión informen sus fuentes.

Más de 20 diferentes agencias federales emplearon fondos fiscales para producir segmentos televisivos en que se promocionó las políticas del gobierno de Bush. Esos vídeos fueron emitidos por cientos de emisoras locales que no revelaron sus fuentes.

Y el Pentagon Channel, canal del Departamento (ministerio) de Defensa, hoy es puesto a disposición del público en general por los servicios de televisión para abonados, luego de años en que apuntaba a un espectro de espectadores puramente militar.

La Oficina de Contabilidad del Congreso, una agencia de control que opera de manera independiente dentro del Poder Legislativo, consideró que los denominados ”paquetes de noticias” producidos por organismos del gobierno constituían propaganda encubierta.

El presidente Bush replicó que la práctica era legal y que no tenía planes de ponerle fin.

”Las agencias del Poder Ejecutivo no están obligadas” a cumplir con ”los dictámenes” de la Oficina de Contabilidad del Congreso, advirtió el gobierno en un comunicado.

Dos organizaciones de defensa de la libertad de prensa, Free Press y el Centro para Medios y Democracia, urgieron la semana pasada a la gubernamental Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) a investigar a las emisoras que difunden noticias producidas por el gobierno sin identificar la fuente.

Unos 40.000 ciudadanos firmaron una petición elaborada por las dos organizaciones, en que exigieron a la FCC, al Congreso legislativo y a emisoras locales a poner fin a las ”noticias falsas”.

El director ejecutivo de Free Press, Josh Silver, explicó que la petición implica que la FCC debe ”actuar de inmediato y erradicar el fraude noticioso, así como hacer cumplir las leyes vigentes sobre la payola”. La payola es la práctica por parte de empresas discográficas de pagar a las radios por la difusión de sus productos.

”El Congreso debe aprobar leyes que pongan fin a la difusión sin aclaraciones de noticias fraguadas financiadas por el gobierno”, agregó Silver.

Steven Aftergood, del Proyecto sobre Secretismo Gubernamental de la Federación de Científicos de Estados Unidos, consideró que el ”apoyo clandestino de comentaristas” y la difusión de paquetes de noticias en vídeo ”refuerza las sospechas en que lo que pasa por noticia hoy es, en realidad, comprado y pagado”.

”Pagar a periodistas para que escriban noticias positivas es parte del patrón gubernamental de secretismo y manipulación pública que socava nuestra seguridad y nuestra democracia”, dijo Aftergood a IPS.

La práctica de los ”paquetes de noticias” comenzó durante el gobierno de Bill Clinton (1993-2001), del hoy opositor Partido Demócrata. Pero Bush no sólo la mantuvo: también duplicó los fondos públicos utilizados con ese fin, que sumaron 254 millones de dólares en su primera presidencia.

”Usar el dinero de los contribuyentes para escribir noticias sobre programas de gobierno, aprobación de medicamentos, programas de protección al consumidor y esfuerzos de seguridad le quita a los ciudadanos la posibilidad de inspeccionar cómo se usan sus impuestos”, dijo a IPS Rick Blum, de la organización OpenTheGovernment.org. (FIN/2005)

Oficio mediático (Estado de las escuelas y estudios de Comunicación Social en Venezuela)

Oficio mediático (Estado de las escuelas y estudios de Comunicación Social en Venezuela)

Tomado de la revista venezolana de mercadeo Producto No 256
(http://www.producto.com.ve
/256/notas/educacion.html)

Cada año en Venezuela cerca de 8 mil jóvenes aplican para ingresar a la carrera de Comunicación Social que, en el país, sirve para denominar tanto a periodistas, creadores audiovisuales y publicistas, pasando por relacionistas públicos, investigadores de la comunicación, así como al abanico de nuevas especializaciones vinculadas a las agencias corporativas (fenómeno nuevo en el país) y a las tecnologías en telecomunicación, que –a primera vista– parecieran ofrecer nuevas oportunidades de empleo.

Pero como el mercado de trabajo –completamente saturado– cambia, y cambia rápido, las escuelas intentan reinventarse constantemente, readaptando sus pensa para así actualizar e incluso redefinir el perfil del comunicador social que buscan formar, tomando en cuenta de manera especial las necesidades del entorno laboral.

Pero el auge de una carrera que está "de moda" y la apertura de tantas nuevas escuelas en el país, debido a la numerosa demanda de estudiantes, aún está por evaluarse. No muchos son los egresados que pueden abrirse paso en el campo laboral. Hasta hace un par de años, en Venezuela se calculaba un egreso anual de 400 nuevos comunicadores. Para 2005 se estima que la cifra se quintuplicará. Y es que si bien es cierto que la cantidad de medios de comunicación en Venezuela se ha incrementado en los últimos años, con la aparición de nuevos canales de televisión (nacionales y regionales), emisoras de radios y, en especial, la proliferación de medios digitales, también es verdad que no son suficientes para atender a todos los profesionales que se gradúan al año.

En la década de los 90, la carrera de Comunicación Social cobró mucha popularidad en Venezuela y cursarla parecía toda una hazaña. Muchos solicitaban cupos, pero en esa época (hasta 1996) sólo cuatro las casas de estudio (Universidad Central de Venezuela, Universidad del Zulia, Universidad Católica Andrés Bello y Universidad de los Andes) ofrecían su preparación. Sólo después de ese año el panorama cambió, cuando fue inaugurada la carrera en la Universidad Bicentenaria de Aragua. Desde ese entonces hasta la fecha se contabilizan otras nueve escuelas de comunicación social, para sumar hoy un total de 13 en todo el país.

El espectro se amplió tanto que incluso algunas de estas escuelas ofrecen estudios en otras regiones del país, a través de sus núcleos. Es el caso de la UCAB en Guayana, la UBV en Zulia, la USM en Puerto La Cruz y la UBA en Apure y Bolívar (ver recuadro Más Cupos).

Lo nuevo

Tradicionalmente, los estudiantes de comunicación social en Venezuela se preparan para trabajar en prensa escrita, medios audiovisuales y publicidad y relaciones públicas, pero debido a la alta demanda y la poca oferta de medios en el país, el abanico comenzó a abrirse a nuevas menciones. Una de las primeras en ampliar la propuesta fue la Universidad de los Andes (ULA), que hoy adiestra con especializaciones en comunicación para el desarrollo económico, científico y humanístico.

Por su parte, la Universidad Santa María (USM) desde el pasado mes de noviembre está autorizada para graduar (además de las especialidades tradicionales) a comunicadores en diseño gráfico, infografía y producción de artes del espectáculo.

Asimismo, la Universidad Católica Santa Rosa, en Caracas, ofrece comunicación organizacional que explora todo lo que se vincula a agencias corporativas, una rama de la comunicación que ha ido ganando terreno rápidamente en el mercado venezolano.

Otras casas de estudio se han centrado en el rol social del comunicador, como la Universidad Rafael Belloso Chacín (URBE), en Maracaibo, que propone la distinción desarrollo comunal, y la Universidad Cecilio Acosta (Unica), también en Maracaibo, que incluye la especialidad desarrollo social, orientada a la promoción del desarrollo comunitario y el manejo de sus problemas a través del uso de nuevas tecnologías de la información. Por último, en esta línea de acción, figura la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBA), la cual llama a sus diplomados licenciados en gestión social del desarrollo local.

Sin embargo, más allá de las especializaciones y los niveles de preparación, el comunicador social debe poseer "capacidades que van más allá de cierto entrenamiento técnico", asegura María Eugenia Peña, directora de la escuela de comunicación social de la Universidad Monteávila.

"Es un intelectual que debe tener una sólida formación cultural, aptitudes gerenciales, conciencia de su liderazgo y el compromiso de servir a la sociedad en la cual desarrolla su labor", agrega. Max Römer, director de la escuela de la UCAB, explica que "los periodistas deben tener una alta sensibilidad social que les permita aproximarse al otro y comprender su situación, para luego orientar al colectivo al cual se debe".

¿Qué hacer con tantos...?

La oferta laboral para los comunicadores sociales se ha contraído a pesar del surgimiento de nuevos medios. De hecho, organismos como la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) para 2004 contabilizaba cerca de 600 emisoras de radio (AM y FM), 48 televisoras de señal abierta, 11 televisoras comunitarias y 60 radios comunitarias, medios que no pueden cubrir la demanda que generan los nuevos egresados, cuyo cifra se ha multiplicado gracias al incremento del número de escuelas en el país.

Más cupos

En los últimos años se ha incrementado la oferta académica para cursar estudios de comunicación social en Venezuela. Actualmente las instituciones que la imparten se ubican en las siguientes zonas:

Estado Número de instituciones
Amazonas: 1
Anzoátegui: 1
Aragua: 1
Carabobo: 1
Lara: 1
Miranda/Dtto. Capital: 6
Táchira: 1
Zulia: 4

Roland Barthes, el intelectual que desenmascaró el lenguaje escrito

Roland Barthes, el intelectual que desenmascaró el lenguaje escrito

Tomado de La Razón Digital (http://www.larazon.es)
Escrito por Patricia de Souza

París-Lo de Roland Barthes fue una verdadera pasión por los signos, un amor por las palabras, una subordinación hacia el lenguaje y su poder legislador; las palabras, sí, el lenguaje escrito, sí, pero en toda su vitalidad y su significado erótico. Una especie rara Barthes, ni semiólogo, ni sociólogo, ni realmente un escritor, una mezcla de varias cosas cuyo fondo principal es la obsesión del texto escrito. El 26 de marzo una camioneta lo atropella a la salida del College de France, lugar donde había empezado a dictar un nuevo curso: «La semiología literaria».

Tenía publicados varios libros (su celebridad iba en aumento): «El grado cero de la escritura», más «El imperio de los signos» (después de su viaje a Japón, Barthes elogia el hecho de que allí nunca se haya naturalizado ni racionalizado el idioma, razón por la cual se comunica) habían dejado un rastro muy claro sobre la manera que Roland Barthes empleaba para hacer descubrir a los estudiantes la literatura: no como un ejercicio de realienación con los contenidos, sino como un análisis de un sistema de códigos linguísticos cargados de poder. Y si Sartre había marcado la época por su crítica moral, ética e ideológica hacia la literatura (ver «¿Qué es la literatura?»), Barthes, junto con Bachelard, Deleuze y Foucault, entre otros, desenmarañaba lo que se escondía detrás de las palabras, el zócalo mismo del discurso.

Ideología y texto. Para Barthes, toda escritura es un acto político, tiene una historia personal y lleva intrínseca una ideología y, pese a todo, no abandona uno de sus principales sentidos, el placer. El placer del texto que no es racional sino intuitivo, fragmentado e huidizo. Como Nietzsche, Barthes hace de la escritura fragmentada una moral, como Sade, Fourier o Loyola, a quienes les dedica unos cortos ensayos, sus análisis están menos dirigidos a la reflexión que el placer mismo de la creación que compromete al cuerpo concreto del autor.

En realidad, Barthes es un lector de clásicos, pero es un contemporáneo al tener en cuenta los límites de la crítica literaria y de las ciencias humanas, y analiza más como un escritor con estilo que como un filósofo del lenguaje. Como si se tratase de un escritor frustrado que nunca se reconoció completamente fascinado por los textos de ficción, aunque en «La habitación clara», hubiese delineado una cierta debilidad por la autobiografía, hecho evidente en el esbozo de su autobiografía en «Barthes por Barthes».

Para terminar, quedémonos con dos fragmentos de su discurso inaugural en el College de France, en 1977: «Hablar, no es comunicar, como se repite a menudo, es someter (...). Todo lenguaje no es ni reaccionario ni progresista; es simplememente fascista, ya que el fascismo no es impedir que hablemos sino obligarnos a hacerlo». Y más adelante: «El lenguaje es una legislación, el idioma, el código. No vemos el poder que está presente en el idioma porque nos olvidamos que todo idioma es una clasificación, y que toda clasificación es opresiva».

Periodismo, el oficio más noble del mundo

Periodismo, el oficio más noble del mundo

Tomado Prensa Latina
Escrito por Sergio Berrocal*

Estoy apabullado de indignación, que se me escapa por la estilográfica Mont Blanc que me ha regalado una admiradora y me llega al ordenador. En Estados Unidos, la profesión de periodista, la más noble del mundo, se ha convertido en un tira y afloja de reivindicaciones sindicales y una parte de los supuestos profesionales quiere abandonar la profesión porque trabajan demasiado, no tienen o poca vida familiar y les cuesta tomar vacaciones.

Un sondeo del Instituto Poynte dice que el 47 por ciento de esos presuntos periodistas piensan seriamente en abandonar este oficio.

Porque es un oficio, esforzado, mal pagado -salvo para las tres estrellas de la televisión que hacen espectáculo más que nada- y que pone en peligro hasta el seso vivo. Si esto hubiese ocurrido en otros tiempos, Jesucristo habría echado a latigazos del templo del periodismo a esos fariseos de la siniestra encuesta.

Recuerdo a periodistas que se han suicidado, otros que se han muerto de asco solos –al mejor de ellos le dio un infarto mientras veía desfilar las imágenes de un televisor— y los más que sufren problemas personales, familiares. Pero también sé de otros periodistas –entre ellos un servidor— que son felices y comen perdices con una profesión que llena varias vidas.

Todas las mañanas que Dios hace doy gracias por haberme permitido ejercer la profesión más maravillosa que pueda existir, la que permite zambullirse a diario en el mundo que la gente ve sólo en las películas –acuérdense de Humphrey Bogart o de Jack Lemmon, sin olvidar a Gregory Peck en Vacaciones en Roma— y de vez en cuando hasta podemos tratar o conseguir enmendar la página de la vida, de la injusticia, de la soledad.

Si no hubiese periodistas las espantosas tragedias del mundo serían ocultadas cuidadosamente bajo sus alfombras persas por esos siniestros personajes llamados diplomáticos. Si no existiésemos nosotros, los pobres de la información, que informamos, guiamos y hasta permitimos que los cerebros de la gente funcionen, la humanidad estaría perdida.

Pertenezco, con tanto orgullo que me da vergüenza, a la verdadera raza de periodistas, la de las agencias de prensa, esos mayoristas de la información sin los cuales la inmensa mayoría de los periódicos no podrían publicar más que páginas locales. Sin los cuales los países pobres (miren hacia Africa) no podrían dar a conocer su realidad ni tener ninguna información, que estaría probablemente en manos de radios, televisiones y periodicuchos a las órdenes del poder de turno.

La agencia de prensa es el orgullo del periodismo mundial. Sus periodistas son los menos conocidos, los más ignorados, los peor pagados y los que no solamente no tienen tiempo de tener esa vida privada que reclaman esas niñitas –la expresión es de un viejo compañero peruano de France Presse- que figuran en ese sórdido sondeo, sino que tienen una vocación de misioneros en Paupasia.

Durante cuarenta años me ha costado a veces, muchas, llegar a final de mes, me ha costado mucha vida familiar y no he visto crecer a mis hijas, pero he tenido la satisfacción de poder servir.

Cuando el Che fue asesinado en Bolivia, fuimos nosotros, a través de un corresponsal en La Paz que no reclamaba toda las tonterías de esos malcriados del sondeo, quienes dimos al mundo la primicia del fin de un hombre y del comienzo de un mito.

Cuando Kennedy fue asesinado a tiros en Dallas, fue un enviado especial de una agencia norteamericana que no se preocupaba porque llevaba trabajando probablemente más de lo que prevé la convención sindical quien se apoderó del teléfono que llevaba un coche en el que viajaban otros periodistas –estos últimos de diarios— quien dio la noticia en directo y relató la muerte como un partido de la NBA, con precisión y firmeza, sin que le temblara el pulso de la lengua.

Me dan asco estos norteamericanitos que hablan de abandonar el regalo que Dios les ha hecho. Si no fuera por otros periodistas yanquis que no piensan como ellos, George Bush pasaría hoy por Cristo redimido.

Me está pasando la indignación y llega el razonamiento. El problema es que quienes eligen esta profesión de dioses –la modestia no es mi mejor cualidad— creen que por entrar en un medio de comunicación van a poder serlos. Hay que ganárselo. En mi larga vida profesional –es lo único que tengo de largo y de orgulloso— he tenido oportunidad de charlar con jóvenes que querían estudiar periodismo, como si el periodismo se aprendiese en la escuela o en la universidad.

A uno de ellos le pregunté qué esperaba y sin pensárselo dos veces me respondió que se veía escribiendo editoriales y dirigiendo en cierto modo el mundo. Me hizo caso y hoy es publicista de éxito en una empresa de modelos de esas a las que un periodista de agencia nunca tiene acceso. A otro, era una deliciosa muchachita, le dije que se olvidase de su vida personal y de las convenciones laborales. Hoy enseña latín en un instituto.

Estos días presento en la Facultad de Ciencias de la Información de Málaga (Andalucia eterna) mi último ensayo publicado con el título de “Historias de periodistas”. Creo que me echarán a patadas porque lo primero que pienso pedir a los profesores –lo malo es que la mayoría no ha pasado por el periodismo y creen que saben lo que ni imaginan— que hagan pasar a sus futuros alumnos un examen “vocacional”. El que no lo apruebe que se vaya a estafar a una inmobiliaria o a publicar revistas del corazón si es capaz.

Y si quieren que les de algunos ejemplos de lo que significa ser periodista de agencia, sepan que Ernest Hemingway lo fue y que sus más bellas páginas las escribió cuando enviaba despachos sin tiempo ni sitio. En la AFP tuve como compañeros de mesa a los peruanos Mario Vargas Llosa y Juan Ramón Ribeyro, dos extraordinarios escritores que aprendieron el oficio hablando de la gente y dando cuenta a la gente de lo que ocurría en el mundo. Todo esto para decirles que el oficio de periodista, aunque no sea de agencia, es noble y maravilloso y en ningún caso está reservado a los tarados.

* Periodista y escritor español. Colaborador de Prensa Latina

¿Periodismo sin periodistas?

¿Periodismo sin periodistas?

Escrito por PABLO ROMERO
Tomado de www.navegante.com

HUESCA.- El fenómeno de las 'weblogs', bitácoras o páginas 'web' personales ha generado un debate intenso acerca del futuro de la información en la Red. Por primera vez, cualquiera puede publicar un texto —información, pero no siempre periodística— en un medio de alcance mundial de manera extremadamente sencilla. ¿Convierte este hecho a cualquier ciudadano en periodista? El Congreso de Periodismo Digital de Huesca ha sido testigo de la lógica diferencia de opinión entre 'bloggers' y periodistas, y la conclusión parece clara: un 'blog' y un medio no son lo mismo.

El debate "Weblogs: ¿Es posible el periodismo en la Red sin periodistas?, moderado por Nacho Escolar, abordó un tema polémico, sobre todo en el marco de un congreso de informadores. "El hecho de que tengamos una prensa no implica que tengamos un periódico", afirmó Escolar para inaugurar el debate. "Ahora que las fuentes emiten (por la Red), ¿qué papel tiene el periodismo?
El primero en contestar a esta pregunta fue Juan Carlos Escudier, director adjunto de El Confidencial, quien dibujó un panorama pesimista sobre la situación actual. "Vivimos una Ley seca en la información, un gran recorte de la libertad de expresión, fruto del pensamiento único" que impera, dijo. "Lo único que nos queda es Internet, debido al férreo control de los medios".

Así, según Escudier, surgen los 'weblogs' para suplir una carencia de los medios de información. "Llega un momento en que lo que importa es lo que se cuenta porque se cuenta, y no quién lo cuenta".

Víctor Ruiz, editor de Barrapunto y creador de Blogalia, remarcó que la gran ventaja de las bitácoras es que "cualquiera, aún sin conocer informática, puede tener una", por lo que "la información va del editor al lector directamente", cualquier persona puede emitir y consumir información y tiene la ventaja de que multiplica los contenidos de una lengua determinada en la Red. No obstante, reconoció la necesidad de la figura del periodista, sobre todo para tratar la información más generalista.

En cuanto a la ingente cantidad de 'blogs' existentes, explicó que la tendencia es la existencia de pocas muy visitadas, y una gran mayoría con escasas visitas.

Son cosas diferentes

"No creo que los 'weblogs' se deban limitar al periodismo, es la semilla de algo más importante, de una revolución en marcha", aseguró José Cervera, creador de Perogrullo, quien ve en Internet el paso de la propiedad de los medios. "En el siglo XXI la propiedad de la información será el eje de la política".

Según el punto de vista de Cervera, la información es un reflejo de la sociedad de masas, y ésta de está fragmentando gracias a la facilidad para comunicarse a distancia. Así, y frente a la Red, los medios de comunicación tradicionales "tienen limitaciones y esclavitudes; satisfacen un poco a cada uno y no logran satisfacer del todo a nadie".

Así, concluyó que "un 'weblog' no pretende ser un periódico", y aseguró que cada cual puede encontrar una bitácora que se adapte a sus gustos "como un traje sastre", algo a lo que no puede aspirar un medio.

Por último, Patricia Fernández de Lis, de EL PAIS Negocios, se convirtió en la defensora del periodismo realizado por periodistas. Para ellos, explicó que la información periodística hace más que contar un hecho, lo explica y lo contextualiza. Además, recordó que muchas de las ventajas que tienen los 'blogs' no son tales, como por ejemplo la falta de intermediarios. "Las páginas más visitadas año tras año son portales como Ya o Terra, porque la gente ve en la intermediación un valor".

Fernández de Lis explicó que el medio aportaba valores que el lector aprecia, tales como la mayor variedad, el orden en los temas y destacar lo relevante y lo interesante. Por tanto, sugirió que quizá la solución estuviese en la convivencia de ambas maneras de dar información, en una especie de enriquecimiento mutuo. "Creo que los medios de comunicación pueden integrar este fenómeno".

Nuevos datos sobre Fox News (Tomado de RNV Noticias)

Nuevos datos sobre Fox News (Tomado de RNV Noticias)

(RNV Noticias) A comienzos de febrero de este año, la cadena de noticias estadounidense Fox News, transmitió un documental dividido en tres partes, titulado "El puño de hierro de Hugo Chávez", en el cual se ataca duramente al gobierno venezolano, acusando al Presidente Hugo Chávez de ser un "un dictador brutal" quien está "amenazando a los intereses estadounidenses."

Fox News ataca con mentiras

En el documental, realizado por el periodista Steve Harrigan, tras preguntarse hasta qué punto el Presidente Chávez constituye una amenaza para Estados Unidos, se afirma que él es “un tipo peligroso, una persona confusa que es profundamente antinorteamericana y está preparado para hacer cosas terribles”. Inmediatamente después, se dice que el presidente venezolano está comprando fusiles, helicópteros y aviones de combate MIG a los rusos, en un aparente intento de convencer a los estadounidenses de que Chávez desea la guerra con su país.

También se afirma que Hugo Chávez "anima a los campesinos a invadir tierras que no les pertenece", que apoya a las FARC, que ha "tomado el control de la riqueza del país e introducido un código penal que criminaliza la disensión" y que con una ley se impide que "la violencia contra los que protestan contra Chávez sea mostrada en la televisión pública o privada". Se afirma que el canal de noticias Globovisión está autocensurándose, y que sus periodistas "nunca saben si pueden mostrar lo que están intentando cubrir."

Conozca a Fox News

Pero la cadena Fox News, controlada por el grupo News Corp. del empresario Rupert Murdoch, no es conocida por su imparcialidad o por su balance periodístico, a pesar de que lo que afirma su lema "Real Journalism: Fair and Balanced" (periodismo de verdad: imparcial y balanceado). Al menos, eso es lo denuncia Robert Greenwald en su documental "Outfoxed", realizado con la ayuda de los movimientos estadounidenses MoveOn.Org y The Center for the American Progress.

El documental, que dura una hora y quince minutos, muestra ejemplos extraídos de la programación del canal de noticias, que demuestra que la línea informativa y de opinión del canal está descaradamente a favor del gobierno del Presidente George W. Bush. Asimismo, durante el preludio de la invasión a Irak, la televisora mantuvo una línea belicista y favorable a la intervención militar, realza los logros del gobierno estadounidense y ha sido un gran punto de apoyo para Bush durante su reelección.

El documental (que fue transmitido este viernes en Venezolana de Televisión junto al reportaje de Fox News sobre el presidente Chávez) muestra, entre sus ejemplos, la conocida entrevista hecha en vivo por Bill O'Reilly al joven Jeremy M. Glick, cuyo padre murió el 11 de septiembre de 2001 en los ataques al World Trade Center; el joven fue expulsado de la entrevista por órdenes de O'Reilly luego de que él afirmara que Al-Qaeda fue entrenada por Estados Unidos durante el gobierno de George Bush padre. Antes de echarlo del estudio, el moderador lo acusó de balbuceador, ultra-izquierdista y difamador, y dijo que su madre estaría avergonzada de verlo.

NOTA: Puede "bajar" el documental en la página web de Radio Nacional de Venezuela (RNV) en la siguiente dirección:
http://rnv.gov.ve/noticias/?act=ST&f=&t=13849

Documental sobre Fox News en VTV: Asombro, estupor e Internet

Documental sobre Fox News en VTV: Asombro, estupor e Internet

Anoche no pude conciliar el sueño luego de ver con asombro y estupor el documental transmitido por Venezolana de Televisión (VTV), en el que se explicaba con detalle cómo el canal de noticias Fox News, propiedad del magnate norteamericano -republicano y confeso- Rupert Murdoch, manipuló diabólicamente la información en torno a la figura del candidato democráta John Kerry durante la última campaña electoral de los Estados Unidos.

También el documental mostraba cómo se hizo abiertamente propaganda al presidente George W. Bush y, lo peor, como periodistas, presentadores-actores, productores, escritores, falsos especialistas y dudosos entrevistados, se prestaron para tan siniestro objetivo.

El desvelo se hizo mayor al recordar el inicio del documental, en el que los productores locales inteligentemente insertaron fragmentos de emisiones informativas recientes del canal de noticias en el que se mostraba cómo Fox News veía y presentaba a nuestro presidente Hugo Chávez y cómo intentaban por todos los medios (o mejor dicho, por todos sus medios) y estrategias (luego develadas en el documental) distorsionar y destruir no sólo la imagen de Chávez sino también el proceso político y de rescate social que experimenta el país.

Para encontrar la calma suficiente me puse a navegar en Internet y comencé una travesía en procura de más información relacionada con esta triste realidad norteamericana. Manipulación mediática, censura informativa, estrategias de encubrimiento, terrorismo televisivo, censura, poder, racismo, Rupert Murdoch, entre otros términos, conformaron ese "campo semántico" para la búsqueda, el cual ya me decía antes de aplicar el botón respectivo, cuáles eran las características inherentes a lo que estaba buscando.

Allí encontré, además del artículo ya publicado en este blog y el cual reproduzco antes que éste (¿Cómo los EEUU censuran las noticias?), un trabajo en el que se explica cómo está estructurada la concentración mediática en los EEUU.

A continuación los invito a leerlo y a reflexionar, especialmente la invitación va dirigida a mis estudiantes de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela (UCV).

A pesar de que está fechado en 2002, su vigencia es absoluta y su postura crítica indudable.

Se titula:
En EEUU tampoco hay libertad de expresión: seis grupos económicos controlan la gran prensa. Por Ernesto Carmona (Tomado del site chileno: http://www.zonaimpacto.cl)

En Estados Unidos existe descontento frente a la política económica de George W. Bush, los recortes presupuestarios en educación y la incertidumbre ante el futuro del seguro social, una fuente precaria pero segura de financiamiento del Estado para la supervivencia de la población pobre de este país. Sin embargo, al igual que en Chile, prácticamente no hay debate público sobre grandes temas que sólo se discuten en la “clandestinidad” o en publicaciones “alternativas”.

La mayoría de la población parece estar emborrachada todavía por “los éxitos de guerra” en Iraq. Los 250 millones de habitantes deben conformarse con un sólo discurso y una sola visión –unánime y totalitaria– en los grandes medios de comunicación de masas controlados por seis grandes

Viene la desregulación
La concentración de la propiedad de los medios sería aún peor si no existiera una cierta regulación del Estado a través de la FCC, la Comisión Federal de Comunicaciones, una suerte de DEA de los “mass media”. La mala noticia es que la FCC tomará una decisión crucial cuando defina –el 2 de junio próximo– si un conglomerado propietario de diarios puede poseer también estaciones de radio y TV – o viceversa– en la misma ciudad o mercado en que opera. La manipulación de la información pública en EE. UU. responde a la concentración corporativa y a prácticas de propaganda mediática similares a las de Chile, Alemania, Venezuela y otros países con medios de estructura piramidal. En EE. UU. también explican las tasas de aceptación declinantes, pero aún por sobre el 50 por ciento que exhiben las políticas de George W. Bush.

Los opositores a la guerra sólo pueden expresarse y dar a conocer sus actividades en reuniones de amigos, organizaciones culturales “underground” (subterráneas), una que otra película o video, periódicos estudiantiles, algunas publicaciones de las colonias hispanas, la red Internet, pequeños afiches y otros medios artesanales, como los “bumper stickers” de una activa industria de letreros autoadhesivos destinados a los vidrios de automóviles y ventanas de viviendas. Los dispensadores de periódicos como The New York Time y The Wall Street Journal suelen exhibir grafitis contestatarios, a veces con una sola palabra: ¡Mentiras!

El californiano no exhibe la ignorancia ni la mente maleable del estadounidense medio. El ex embajador en Iraq, Edwards Peck, diserta contra la guerra y ofrece talleres por todo el Estado, mientras recolecta fondos para asistir a las víctimas. El San Francisco Chronicle de la familia Hearst, no presenta el sesgo más derechista del New York Times o del Washington Post y se permite publicar caricaturas en que un solitario George Bush aparece cavando hoyos en el desierto iraquí en una frenética búsqueda de armas de destrucción masiva. Los partidarios de la invasión izan la bandera de las barras y las estrellas para expresar su adhesión a Bush, pero en California se ven muy pocas, salvo en las oficinas federales y una que otra vivienda.

Los grandes del “mass media”
La revista The Nation, de Nueva York, publicó un organigrama de cuatro páginas tamaño carta con el mapa de diez grandes dueños (1) de los medios de comunicación de Estados Unidos, gigantescos conglomerados “monstruo” que fabrican dinero ofreciendo información mezclada –o confundida– con entretenimiento y espectáculo a través de cadenas de TV, revistas, diarios, radios, Internet, películas, música, deportes, libros y otros rubros. La televisión siempre es el renglón más importante.

AOL/Time Warner, con ganancias de US$ 32 mil millones en 2001, posee 64 magazines como Time, Life & People y MAD, varios en alianza con AT&T y uno en el Reino Unido; sus cadenas de TV incluyen numerosas estaciones, redes, cables y producción de programas (CNN, HBO y TNT); posee cinco equipos de fútbol y/o béisbol; produce películas mediante Hermanos Warner y otras subsidiarias; tiene 40 sellos musicales y cuatro editoriales de libros. Es inútil reseñar en detalle todo lo que tienen estas diez corporaciones: no cabrían en todas las páginas de esta revista.

Con pequeñas variaciones en los rubros y en su magnitud gigante figuran AT&T Corporation, (con US$ 66 mil millones –mm– de rentabilidad 2001), Sony (US$ 53,8 mm), Bertelsman (US$ 16,5 mm), Liberty Media Corporation (US$ 42 mm), Vivendi Universal (US$ 37,2 mm), Viacom Inc. (US$ 20 mm), General Electric (US$ 129,9 mm), Walt Disney Company (US$ 25,4 mm) y News Corporation (US$ 11,6 mm). Un dato para cuantificar estas ganancias: las exportaciones totales de Chile a todo el planeta en 2002, alcanzaron a US$ 17,4 mm.

Estos monstruos comunicacionales controlan las más célebres cadenas de noticias, como ABC, NBC, CBS, Telemundo, Fox, UPN, etcétera. La próxima decisión de la FCC podría permitirles operar grandes diarios de circulación nacional –como The New York Time y The Washington Post– y centenares de periódicos locales. Como están cuadrados con el gobierno Bush, el lobby parece redundancia. Y el jefe de la FCC es un hijo de Collin Powell, Michael, considerado más reaccionario que papá.

Mapa del control mediático
Especialistas “media watch” como Norman Solomon reducen el grupo propietario a seis grandes corporaciones –en los ‘60 eran más de 40–, señalando que los capitales corporativos se entrecruzan en alianzas de poder que controlan terceras corporaciones mediante participaciones accionarias bajas y sofisticados enroques de capitales. Por ejemplo, AT&T posee 8% de New Corp. (Fox) A su vez, Janus Corp. está presente en el 5% de Liberty Media y en 6% de AOL TW (CNN), gigante que a su vez pertenece en 4% a Liberty Media, en 18% a New Corp. y en 1% a Viacom, a su turno controlada en 68% por National Amussement.

El magnate mediático Rupert Murdoch controla New Corp. (Fox) con 30%, en alianza con 8% de AT&T, en tanto el Grupo Bruxelles detenta el 25% de Bertelsmann.

Hay polémica porque Murdoch, cuya insignia es el canal Fox, pide aprobación federal para comprar Direct TV, gigantesco proveedor de señales por satélite, donde participa –entre otros– el venezolano Gustavo Cisneros Rendiles, dueño principal de la cadena hispana Univisión y de los canales ChileVisión de Santiago y Venevisión de Caracas.

Murdoch-News Corp. aspira al 34% de Hughes Electronics, la división General Motors que opera DirecTV desea poner en onda sus canales Fox, Fox News Channel y FX, controlar los precios que paga el usuario final y expulsar del negocio del cable a pequeñas y medianas compañías.

Adocenados, como los huevos
Los “grandes y famosos periodistas” de las cadenas de televisión se cuadraron todos con Bush, como si fueran milicos y con el mismo lenguaje castrense que usaba la ministra chilena Mónica Madariaga cuando su pariente Pinochet la cambiaba de cargo público: “lo que ordene, mi general”. Los “famosos” del mercado de noticias hoy sólo son “propagandistas de guerra”, seguidores de Dan Rather, a quien llamaban “el sucesor de Walter Cronkite” (un legendario hombre de prensa que en los ‘60 desafiaba al entonces Presidente Lyndon B. Johnson por su conducción de la guerra en Vietnam). “George Bush es el Presidente..., él quiere que me ponga en la fila; sólo dígame dónde”, sentenció un sumiso Rather, que rápido fue imitado por Tom Jennings, Tom Broakan y otros “grandes periodistas”.

La concentración de la propiedad más el adocenamiento de los profesionales reducirá las fuentes laborales y hará perder más al trabajo periodístico, proceso que en Chile no inquieta a nadie desde hace mas de una década, excepto al impotente público consumidor mediático local. Pero en EE.UU. por lo menos surgen voces de protesta. Don Hazen, de la organización AlterNet, opinó que la TV ya no está interesada en ofrecer un buen nivel de análisis y de debate.

Danny Schetchter, de MediaChannel, cuestionó la mediocridad de la cobertura durante la guerra Iraq y cree que la supresión de opiniones anti-guerra, más la exhibición de imágenes pasteurizadas, no responde únicamente a ineptitud, polarización y unilateralidad, sino que alinea a ciertos periodistas con los esfuerzos “lobbísticos” de los dueños de grandes medios para conseguir en junio la desregulación de la FCC.

Y la radio, ¿qué?
La cadena radial Clear Channel Communications ofrece el mejor ejemplo de concentración mediática, con 1.225 emisoras y 62 estaciones de TV (24% de la audiencia nacional). Un estilo de “producción centralizada”, basado en “economía a escala”, eliminó puestos de trabajo y los servicios de noticias locales a través del medio-oeste de EE.UU.

Ya no le interesan los crímenes de pueblo, menos los pequeños conflictos políticos y eventos socio-culturales de las comunidades. Lo local no se globaliza, sino que desaparece. Por añadidura, Clear no tolera transmisión de música ni entrevistas de artistas y autores críticos de la guerra. El autoritarismo mediático trae consigo la censura, tan temida en los mitos de libertad del pueblo estadounidense. (El San Francisco Chronicle, el diario de la “Patty” Hearst, despidió a un periodista por haber sido arrestado en una manifestación contra la guerra, de medio millón de personas. No quedó claro si fue por la marcha, por la detención... o por ambas).

Todo indica que el binomio Bush/Powell otorgará la buscada desregulación que cambiará el mapa de las comunicaciones. El hijo de Michael Powell, que capitanea la FCC, Michael, anticipó que los intereses de las mega corporaciones necesitan la protección del “ángel del interés público”.

El impacto de estos cambios será desastroso en la calidad de la información pública y fatal para la democracia estadounidense, ya deteriorada con las restricciones a las libertades públicas establecidas por la dictadura de la Casa Blanca. El control mediático será total cuando los dueños de diarios posean simultáneamente diarios y estaciones de radio y TV en las mismas ciudades.

“Era megalítica de los medios”
La periodista Eli Pariser vaticina una suerte de glaciación regresiva, de enormes cambios, en el mundo estadounidense de los medios de comunicación. Las sombras que se ciernen sobre el futuro sacrificarán la diversidad en aras de las mega-ganancias, cree Neil Hickey –de Columbia Journalism Review– con la presencia exclusiva de mega corporaciones en la difusión de noticias.

Jeff Perlstein, director ejecutivo de Media Alliance, explicó que la guerra obligó a su organización crítica de los medios a difundir panfletos con noticias fidedignas, en un esfuerzo David/Goliath por contrarrestar el discurso único. Norman Solomon, animador del Institute for Public Accurancy, se toma la molestia de distribuir comunicados –”press release”– a los medios para indicarles “otras” posibles fuentes que deberían consultar. Incluye nombres, teléfonos y semblanzas de potenciales informantes que pueden brindar un punto de vista distinto.

Un sobproducto de la concentración y globalización de los medios en EE.UU. es el creciente desalojo de las mujeres en los puestos de trabajo, principalmente en los diarios. Cada vez hay menos escritoras, que es el nombre que le dan aquí a quienes redactan para los medios. “La voz de las mujeres cae en una espiral de silencio en los grandes medios” se queja Caryl Rivers, de Women’s Enews. Pariser cree que el periodismo regresará a una edad peor que la de piedra, a “una era megalítica de los medios”. Una o dos mega-corporaciones gobernarán el mundo de las comunicaciones... y de la cultura masiva.

Las voces críticas: “media watch”
Las elites estadounidenses contestatarias no podrían darse cuenta de esta gigantesca conspiración silenciosa contra las libertades de expresión e información si no se levantaran algunas voces críticas. La denuncia más fuerte y más respetada proviene de laboriosas organizaciones “media watch”, asociaciones independientes animadas muchas veces por periodistas que abandonaron el género de investigación para criticar a los medios, usando siempre al periodismo como herramienta de trabajo. Sus estudios revisten, además, un cierto carácter científico y estadístico. Según el legendario George Seldes, el máximo exponente estadounidense del periodismo de investigación –fallecido en 1995 a la edad de 104 años– los medios son reacios a investigarse y a informar al público sobre ellos mismos.

‘Media watch” consiste en observar, vigilar y criticar a los medios. Norman Solomon, del Institute for Public Accurancy (se traduce como Instituto Público por la Veracidad, o transparencia) convirtió la crítica en un medio de vida: publica muy buenos libros y su columna la compra una quincena de diarios prestigiados. Dice que aprovecha “algunas trizaduras en la pared” y accede a algunos medios de baja hostilidad hacia la crítica.

Solomon trabaja también con Jeff Cohen, del FAIR de Nueva York. La sigla es también un acrónimo que significa justicia o imparcialidad. Corresponde a Fairness & Accuracy In Reporting, algo así como limpieza y veracidad en el periodismo. Media Alliance, “alianza mediática”, funciona como “watch” (observatorio), editorial, mutual (seguros médicos) y, al mismo tiempo, ofrece cursos de mejoramiento profesional a sus 3.000 afiliados, explicó su CEO (director ejecutivo) Jeff Perlstein. Exhibe una clara postura de lucha democrática contra las corporaciones mediáticas.

Algunos críticos provienen del “campo enemigo”, como Barry Diller, fundador de Fox Broadcasting y actual CEO de USA Network, apasionado opositor de la abolición de normas que regulen a los dueños de medios. Cree que la normativa fiscalizadora es indispensable para impedir que las corporaciones controlen todo lo que vea, lea y escuche el ciudadano. No quiere que sustituyan o coadyuven al Gran Hermano de Orwell.

Alegando que las libertades de expresión e información no conciernen sólo a los periodistas y a los medios independientes, sino también al ciudadano común, muchas organizaciones convocan a agitar esas banderas y oponerse a la desregulación que fragua la FCC. Moveon Media Corp. asegura tener a 29.000 estadounidenses comprometidos en trabajar por un periodismo balanceado y transparente.

Destruyen casa de Neruda en San Diego de Parral

Destruyen casa de Neruda en San Diego de Parral

SANTIAGO, Chile, nov 21 (Librusa) - Escombros y una historia hecha pedazos fue lo que dejó en Chile la demolición de la casa de San Diego de Parral donde nació el Nobel Pablo Neruda, cuyo centenario será celebrado el año próximo por ser uno de los poetas latinoamericanos más importantes del siglo XX.

"Estaba en muy mal estado, por los años que tiene. Probablemente sea de antes del 1900. Era lógico que con las décadas de uso se va deteriorando, la madera se va pudriendo de a poco, y ya había que demolerla. Era un peligro para la gente que estábamos viviendo aquí, sobre todo para los niños, porque yo tengo varias nietas que viven conmigo", dijo el dueño de la vivienda, profesor Nelson Rocky, según publica este viernes el diario La Tercera.

Neruda, cuyo verdadero nombre era Ricardo Neftalí Reyes Basoalto, nació en ese lugar el 12 de julio de 1904.

"Esas habitaciones no tenían un valor arquitectónico, pero sí el valor de ser un testimonio físico de la infancia de Neruda", declaró al mismo diario chileno Francisco Torres, director ejecutivo de la Fundación Neruda.

Pablo Neruda murió en septiembre de 1973, a los dos años de haberse convertido en el segundo chileno en obtener el Premio Nobel de Literatura después de Gabriela Mistral, que lo ganó en 1945.

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